Pensamientos que sanan o pensamientos que limitan… ¿cuál escoges?

Estamos en el Mes de la Concientización sobre la Salud Mental. Sí, la salud mental es más fuerte que un músculo o un hueso. Sin embargo, la salud mental esta en todo lo que hacemos, pues nuestro cerebro no para y nos puede traicionar con facilidad. Sí, te traiciona por patrones anticuados que han estado deteniendo que vivas a plenitud con actitudes negativas, corajes guardados contigo y con otros. Formas de crianza que se convirtieron en hábitos desagradables y no te dejan ver lo mejor de la vida y sobre todo tus pequeños milagros.

Por eso hoy quiero invitarte a detenerte por un momento y mirar hacia adentro.

Pregúntate…

·      ¿Cómo piensas?

·      ¿Qué te dices todos los días cuando te levantas?

·      ¿Piensas en dolor o en agradecimiento?

·      ¿Algo triste o algo que te llena?

·      ¿Te sientes cansado o motivado?

 Y al finalizar el día…

·      ¿Cómo describes tu día: bendecido o maldito?

·      ¿Pudiste disfrutarlo o te llenaste de energía negativa porque las cosas no pasaron como esperabas? 

Todo eso es lo que nutre tu actitud positiva al cambio, a la vida, la aventura o a verte plasmado en tu miseria, víctima de todo! Lo vemos todos los días en nuestro centro. Personas con condiciones casi terminales pero la sonrisa de su milagro diario levanta a otros en silencio sintiéndose agradecidos y plenos. Están los otros que no ven su propio progreso y se les pasa pensar que son ellos los responsables de sus cambios positivos y aún cuando progresan se siguen visualizando como víctimas. 

Entonces, ¿por qué no eres capaz de asumir tu responsabilidad de sanar y hacerte feliz a ti mismo? Algunas formas de lograrlo es haciendo afirmaciones positivas de algo que no te crees tu mismo.

Ejemplos:

1.     Mírate y te dices: me amo y me apruebo tal como soy

2.     La vida saludable es para mi, la disfruto 

3.     Es seguro ser yo mismo/a 

4.     La paz esta dentro de mi y la comparto

5.     Mi peor día es el mejor día para otro y lo celebro  

Te invito a buscar esa inspiración interna de darle crédito a tu cuerpo y esfuerzo, mientras te rehabilitas o sanas, mira cuán grandiosa es la vida. Estas aquí, presente, acompañado, sanando y compartiendo vida en KinFloat®.

No te olvides que tu situación actual la creaste tu mismo, tal vez por pasar años sin cuidarte ni darle a tu cuerpo la importancia que se merecía, ahora tienes esa oportunidad pero toma tiempo y actitud positiva.  

 

Recuerda: cada día es una nueva oportunidad para pensar diferente y vivir a plenitud.